Mi despertar dominico
En el nombre de Dios, quien permite todas las cosas para nuestro crecimiento y nos conforta con su gracia. Me permito diferenciar dos momentos clave en el transcurso de mi vida como fraile dominico anglicano: mi entrada a la formación de esta orden como postulante y aquello que ha pasado entre medio de todo esto y que (siento) confirma este llamado tan especial que ha hecho Dios conmigo: 1. en los inicios de la postulancia, habiéndosele compartido al suscrito el texto del padre Kevin Goodrich OP, observando, palabras más o menos por delante, el compromiso mayor que esta orden tiene con la predicación, la enseñanza y la búsqueda de la verdad. Leído lo anterior, primero como una pincelada general y luego con mayor detenimiento, descubrí la necesidad que tienen las distintas provincias y diócesis de esta Comunión Anglicana de contar con grupos organizados más allá de una diócesis y cómo Santo Domingo verdaderamente fue un predicador incansable, itinerante y sobre aquella ...