Sobre Santa Catalina de Siena y una frase de impacto sobre mí
«¡Basta de silencios! ¡Gritad con cien mil lenguas! Porque, por haber callado, ¡El mundo está podrido!.» Santa Catalina de Siena
Esta frase, atribuida a Santa Catalina de Siena, resulta de especial relevancia para mi vida, dado que es un tremendo impulso dentro de mi quehacer como religioso dominico, así como un recordatorio permanente de aquello a lo que estoy llamado a proclamar: la verdad.
Siento que para esto nací: para reconocer y decir la verdad, pese a todo y todos los que se opongan a la misma, pues como nos lo dice el propio Señor en San Juan 8:32, conoceremos la verdad y esta nos hará libres.
Santa Catalina tuvo esto muy claro: su mensaje era conciso, diplomático (definitivamente para la concepción de su época), pero pese a ello nunca falló en comunicar ni en dar a conocer lo que sentía dentro de sí.
Esta frase es una especie de activador o trigger en inglés, puesto que pone de manifiesto algo que en el ejemplo dado por Fray Savonarola, la propia Santa de Siena e inclusive Fray Joseph Lebret OP, quienes levantaron la voz y nunca se callaron ante las injusticias de su mundo, costase lo que les costara: para el caso de fray Savonarola, la expulsión de su pueblo y la condena en vida de su obra, para Santa Catalina, el rechazo por parte de las élites que no la entendieron, pero que la aceptaron posteriormente sin algo de prejuicios y para fray Joseph, el oprobio de sus correligionarios, quienes no entendían bien ese ¨eje transversal¨ de justicia social, economía y espiritualidad.
En este mundo que se mueve, cambia y sigue su curso cual rueda incesante y excesivamente veloz, me enfrento precisamente a lo que nuestra protagonista vivió una vez que decidió tomar formalmente un bolígrafo para quedar enmarcada en la historia como una hija de Santo Domingo: ¡hablar! Insistir y no desistir, como dirían otros.
Mi carrera (de Derecho y Ciencias Políticas), ha sido un vehículo en donde he conocido la estructura de la ley, el estado y me ha ayudado a entender las políticas escritas e inclusive las costumbres dentro de determinadas organizaciones (siendo la diplomacia una de estas), sin excluir las reglas de la lógica, la dialéctica todo lo que tiene que ver con el discurso y sus componentes, temas que nuestra Santa de Siena llegó a conocer en profundidad, pese a los enredos de su tiempo.
Confieso que la OP no es muy conocida en la Diócesis de Panamá, pero con la ayuda brindada por el Prior y el Maestro de Formadores, tendremos un ministerio fructífero y capaz de atender y acompañar al pueblo cristiano que peregrina en este país: muy a pesar de las trabas, los vilipendios y las operaciones ¨encubiertas¨ o tras bambalinas que algunos han emprendido en contra del suscrito, para ellos mi perdón cristiano y mi oración constante por el cese de hostilidad, entre tanto, seguiré adelante con la misión que me ha sido encomendada por el propio Jesucristo y que encuentra asidero en esta orden religiosa: predicar la vida con la vida, contemplando y dando a los demás los frutos de dicha contemplación.
Agradezco profusamente la generosidad y la información brindada por el formador de este período, Fray Willie Font OP, al mismo tiempo en que doy gracias por la vida de mi hermano, Fray Tony Díaz de León OP, en este momento en que participamos de la historia de esta joven pero vibrante orden religiosa.
¡Gracias Padre por tu gracia y generosidad!
Santo Domingo de Guzmán y Santa Catalina de Siena, ¡rueguen por nosotros!
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