Santo Domingo y el gótico

 El movimiento constante producto de los emprendimientos misioneros de los frailes y demás misioneros a lo largo de la historia de la iglesia, hace que la vida de estabilidad que caracteriza a los monjes en sus distintas espiritualidades y disciplinas (benedictina, cartuja, cistercienses, entre muchos otros), no fuese ideal para aquello que nuestro padre fundador Santo Domingo de Guzmán, tenía en mente en cuanto a ir y desplazarse libremente predicando la buena noticia de salvación.

Sería irresponsable afirmar que nuestro protagonista se manifestó a favor o en contra de este movimiento, antes bien se movió en el ambiente predominante y, por lo que se da a entender de sus viajes misioneros y encuentros con distintas autoridades eclesiales de la época, supo adaptarse a los cambios urbanos versus la vida más estable y poco variada del campo, cuestión que resulta relevante en ese tiempo y mucho más ahora con el alcance de la tecnología en las grandes metrópolis y en las zonas más apartadas con conexión a internet.

Esto supone algo que S. Domingo hizo y cuyo ejemplo siempre debe resonar con nosotros: adentrarse y ajustar las cosas y situaciones que faciliten la predicación en dicho ambiente y es algo que trasciende la mera arquitectura: se hizo un estilo de vida que debe ser una guía en nuestro actuar como frailes y la identificación de nuestro medio, para ello rememoro los viajes y constantes labores misioneras de fray Joseph Lebret OP, de feliz memoria, quien supo manejarse en el aspecto académico en Europa y América, nunca olvidando su apostolado, pero sabiendo cómo su ambiente y el estudio del mismo harían mayor o menor mella en su trabajo analítico-social.

Veamos una característica de este período gótico relacionada con la contemplación: 

Tenemos una catedral gótica-cuya luz y contrastes invitan a una contemplación profunda-lo que se relaciona a la elevación de nuestras mentes y sentimientos hacia Dios-ello se relaciona con la inteligencia con la que Dios ha dotado a las personas en su misión y mucho más con nosotros los dominicos del siglo 21, lo que finalmente-debe servir de combustible para una predicación efectiva y debidamente fundamentada en los pilares de la OP.

Esto trae a mi memoria un pasaje muy pertinente del evangelio según San Lucas 5,4: ¨Duc in altum¨ o remar hacia dentro como misión primordial de todos los que hemos optado por el camino de Santo Domingo, entrar para transformar mediante el servicio y la vida que ofrece Cristo mediante la gracia que solo él puede ofrecer a través de la fe.

Santo Domingo de Guzmán, ¡ruega por nosotros!

Adjunto una imagen de la Catedral de Colonia (gótica) y una ilustración sobre los métodos de oración de Santo Domingo.





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